EL QUE VE NUESTROS CAMINOS

Isaías 57:18 "He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados..."
El Señor por boca del profeta dice que Él ha visto los caminos de su pueblo. En los versículos anteriores dice que Él se había enojado por la rebeldía de ellos y esto trajo sus consecuencias. La Palabra dice que Dios provoca la llaga y Él la cura. Es su forma de disciplinarnos. Por eso dice: "pero le sanaré, le pastorearé y le daré consuelo". El Altísimo nos conoce. Él ve nuestro interior y lo que nos pasa por dentro, y seguramente hay heridas provocadas por malas decisiones o por no hacer lo que nos aconseja o por nuestras ansiedades y apuros. Sólo Dios puede sanarlas y lo mejor que puede pasarnos es que Él prometa que lo va a hacer. También que Él los pastoreará, es decir, que los guiará y los llevará donde hay buenos pastos, buen alimento. Necesitamos ser guiados. Solos no podemos andar porque podemos llegar a alimentar nuestra alma con lo peor y lo que nos hace mal. Y por último dice que los consolará. El consuelo de Dios es el más efectivo y el que llena nuestra alma porque tiene la señal de su paz que sobrepasa todo nuestro entendimiento y que nos ayuda a soportar cualquier prueba y adversidad que se nos presenta. Él no nos deja solos. El bendito Dios nos provee de sanidad, alimento y consuelo. Dios hoy te dice: "sanaré tu herida; pero también te pastorearé, te llevaré a donde está el alimento que te va a fortalecer, mi palabra; y te daré consuelo a ti y a los que han tenido alguna pérdida de los tuyos. Te daré el descanso que tu alma necesita. No temas. Acércate que te espero". Que tengas un hermoso día.