EL FUNDAMENTO QUE SOSTIENE NUESTRA FE

INTRODUCCIÓN: Una de las cosas que la Palabra del Señor nos muestra es que Él desea que nosotros, sus hijos, perseveremos y nos mantengamos firmes en la fe que un día hemos comenzado a abrazar. Cristo mismo dice que “el que persevere hasta el fin, este será salvo”. Nuestra relación con Dios se va edificando a través del proceso de conocimiento que vamos teniendo de Él en nuestras experiencias diarias de la vida. Es en nuestras vivencias que podemos ver a Dios obrar y hablarnos; y también enseñándonos acerca de sus deseos y voluntad para nosotros. En esta relación, Dios ya nos conoce profundamente, pero nosotros vamos creciendo paulatinamente en el conocimiento de Él. Por eso es necesario prestar atención a lo que Él nos va diciendo a través de lo que vivimos porque esto nos ejercita en el conocimiento de Él. En Filipenses 4:1, Pablo les dice a los hermanos: “Estad firmes en el Señor, amados”. Para poder estar firmes en el Señor debemos tener una experiencia de vida con Él. Sólo relacionándonos con Él y conociéndolo podemos adoptar una posición de firmeza en nuestra fe. Cuando vemos que Él obra y nos responde, vamos creciendo y afirmando nuestra fe en sus palabras y promesas. Pero todo esto comienza con un fundamento, una base, que es la que sostiene todo el andamiaje de nuestra fe. Según el diccionario, un fundamento es "la razón principal o motivo con que se pretende afianzar o asegurar algo". En nuestro caso hay una razón o un motivo que afianza o asegura nuestra fe: es Cristo mismo, es el Señor mismo. Así dice Pablo en 1ra. Corintios 3:11: “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”. También en Efesios 2:20 dice: “… edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo…” El fundamento de nuestra fe es Cristo y su obra redentora. Hoy quería que viéramos un pasaje que nos ayudará a ver cómo ese fundamento sostiene nuestra vida de fe.

 

TEXTO: 2da. Timoteo 2:19

 

DESARROLLO:

 

Aquí Pablo, luego de hablar de algunos que se desviaron de la verdad, le dice a su discípulo: "Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo". En este pasaje quisiera que viéramos tres cosas: 1.- Que el fundamento está firme; 2.- Que tiene un sello con dos aspectos: a) Conoce el Señor a los que son suyos y b) El que invoca  y cree en el nombre de Cristo debe apartarse de iniquidad.

 

1.- EL FUNDAMENTO DE DIOS ESTÁ FIRME.- Pablo dice que este fundamento está firme, es decir, es inconmovible, no cambia, es el mismo ayer, hoy y por los siglos, es eterno. Cristo es la Roca eterna, la Roca inconmovible de los siglos. No hay nada que pueda mover este fundamento. Y esto nos trae seguridad. Por naturaleza, somos personas débiles, frágiles e inseguras. Necesitamos una razón, un fundamento que nos de seguridad, y Cristo es la respuesta porque su poder sobrepasa todo. Una muestra de ello es que venció a la muerte; resucitó, ascendió a los cielos y ahora está sentado a la diestra de Dios intercediendo. Cristo, nuestro fundamento, sigue firme a la diestra del Padre Celestial. No podemos tener otro fundamento, no podemos buscar otro fundamento que no sea su vida, palabra, enseñanza y virtud. Hoy hay muchas cosas que se nos presentan y que quieren ocupar el lugar de nuestro fundamento. Pero si hemos probado o si probamos, nos daremos cuenta que nada puede ocupar el fundamento firme de Dios que es el Cristo de la gloria. Que el fundamento de Dios esté firme nos ayuda a sostenernos, porque muchas son las aflicciones y pruebas de la vida. Dios permite que seamos probados para ver que hay en nuestro corazón y a través de la aflicción, quitar las impurezas como el fuego con el oro. Que el fundamento de Dios esté firme nos trae esperanza. En Colosenses 1:27, Pablo dice que “es Cristo en nosotros la esperanza de gloria”. Se sabe decir que la esperanza es lo último que se pierde; pero si el fundamento, que es Cristo, está firme, esto nos da esperanza de vida eterna. Que el fundamento esté firme nos permite conocer el poder de Dios. Dice en Efesios 3:20: “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”. Ese poder que actúa en nosotros es el resultado de que el fundamento de nuestra fe, Cristo Jesús, se encuentra firme. Saber que el fundamento de Dios está firme nos ayuda creer que Dios tiene todo bajo su control. No perdamos nuestra confianza porque el fundamento está firme.

 

2.- EL FUNDAMENTO TIENE UN SELLO.- Luego dice Pablo, que el fundamento tiene un sello. Un sello es lo que da valor a un documento. El sello refleja que lo que Dios expresa acerca de que el fundamento está firme. Otra cosa que vemos en un sello es que da autenticidad al documento sellado, es una garantía. El sello también nos habla de veracidad, y Dios, dice la Palabra, es veraz. Todo lo que promete y dice lo cumple y lo cumplirá. Pero hay dos aspectos en este sello, dice Pablo:

 

a) Conoce el Señor a los que son suyos.- Cristo tiene conocimiento de los suyos, tanto de quienes son los que le pertenecen, como así también de lo que hay en el corazón de cada uno de ellos. Dice Jesús en Juan 10:27: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”. El salmista en el salmo 139:6, dice acerca del conocimiento de Dios: "Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es no lo puedo comprender". Así es queridos amigos, el conocimiento de Dios acerca de nuestra persona es profundo; tan profundo que aún ni nosotros mismos nos conocemos tal como Él nos conoce. Pero lo hermoso de ello es que cuando tenemos un corazón sin doblez para Dios y entregado a Él, su conocimiento acerca de nosotros nos da paz, seguridad y alimenta nuestra fe, dando testimonio su Espíritu Santo a nuestro espíritu de que somos sus hijos (Romanos 8:16). Esta característica del sello de Cristo nos trae la paz de que Él sabe cómo tratarnos y qué hacer para que le anhelemos y le sigamos. Porque Él produce en nosotros tanto el querer como el hacer por su buena voluntad. Pongamos toda nuestra confianza en que Él nos conoce y que hará lo mejor para nuestras vidas.

 

b) El que invoca  y cree en el nombre de Cristo debe apartarse de iniquidad.- Según el original griego la palabra en este pasaje es "adikia" que literalmente significa "irrectitud", por lo tanto denota injusticia, agravio, maldad y la condición de no ser derecho ante Dios o ante los hombres. En este aspecto del sello de Cristo nosotros debemos poner nuestra parte mediante la obediencia al Señor; se trata de santificar nuestra voluntad depositándola a los pies de Él. El apartarse de los caminos de maldad demuestra que nos hemos arrepentido y que deseamos ser verdaderos hijos de Dios. Por lo tanto el que tiene en su corazón el sello del fundamento de Cristo, se aparta de la injusticia y de la maldad; la aborrece dentro de su corazón. En el salmo 51:10, David dice: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”.

 

CONCLUSIÓN: Queridos hermanos, que el fundamento de nuestra vida sea Cristo mismo, con el sello de saber que somos conocidos por Él y de que tenemos que vivir apartados de toda maldad.