Dios pelea por nosotros

Meta: Aprender a confiar en la Suficiencia y el Poder de Nuestro Dios.-

Introducción: ¿Vemos a Dios como un Dios Todopoderoso y Grande? En una respuesta rápida podríamos decir que sí. Pero en nuestro interior muchas veces el diablo siembra interrogantes en cuanto a creer que sea realmente así. La duda y el temor son armas usadas con mucha astucia por nuestro enemigo. Estamos siendo bombardeados por dardos que el diablo lanza para adormecernos, dardos de tinieblas para que nuestra visión espiritual no discierna lo que pasa y de esa manera no tener una revelación clara de quien es nuestro Dios.

La visión del Dios Poderoso puede desdibujarse cuando hay pecado, pereza y apatía. Pero cuando buscamos enriquecer esa visión podemos retenerla en nuestra vida. Para poder retenerla debemos estar dispuestos a hacer lo que Dios manda. Vamos a ver en la Palabra de Dios la historia de un rey que condujo al pueblo de Israel a la presencia de Dios. A pesar de que primeramente había hecho alianza con otros reyes que no temían a Dios y fue reprendido. Animó a su pueblo a temer a Dios y tomó medidas para instruir al pueblo en la Ley del Señor. Hizo finalmente desaparecer de Judá los lugares altos donde se adoraban a los dioses paganos y centralizó la adoración de Dios en Jerusalén, conforme a la Ley.

Texto: 2da. Crónicas 20.-

Desarrollo:

  1. El enemigo quiere amedrentar al pueblo de Dios con malas noticias.- (vs. 2).- Las noticias que venían a oídos de Josafat no eran las mejores. "Contra ti viene una gran multitud". El diablo quiere sembrar en nuestros corazones el miedo y la desesperanza (ej. Vivencia). Quiere que creamos que no tenemos salida ni solución para nuestros problemas. Quiere anular nuestra fe y paralizarnos. Envía sus emisarios a través de cualquier forma para que nos olvidemos que tenemos un Dios Poderoso (Sal. 11:1). Si en Dios hemos confiado ¿por qué vamos a escapar de la lucha? (2da. Cor. 10:5). En el Nombre de Jesús nos vamos a levantar contra todo engaño y argumento que se levanta contra el conocimiento de la persona de nuestro Dios. El miedo es la falta de conocimiento del Dios Poderoso. Es desconocer el Poder de nuestro Dios. Debemos ser conscientes de que estamos en lucha y de que el diablo quiere destruir nuestra fe.-Ef. 6:10-12.-
  2. Antes de dejarnos dominar por el temor debemos humillarnos ante nuestro Dios y pedir dirección.- (vs. 3).- Las luchas y las tribulaciones son para aprender a depender de Dios, porque la Biblia dice que nuestra fe será probada. Hay un proverbio que dice "Hijo mío, si tratas de servir al Señor, prepárate para la prueba." (Rom. 8:15). El miedo esclaviza. Cuando estamos dominados por el temor nos sentimos atados. No hemos recibido de Dios el espíritu de temor sino de adopción. El Espíritu que nos revela a Dios el Todopoderoso como nuestro Padre. ¿Quién puede levantarse contra Él? Debemos ir solamente a Él para hallar el oportuno socorro. En su Presencia hay fortaleza, en su Presencia seremos salvos, dice su Palabra, en su Presencia a pesar de la lucha, hay plenitud de gozo, su Presencia nos da descanso.-
  3.  

  4. En tiempo de lucha no debemos aislarnos sino estar unidos a su Pueblo.- (vs. 4).-Dice aquí que vinieron de todas las ciudades de Judá y se reunieron. Una de las estrategias predilectas del diablo cuando estamos en lucha es aislarnos de la iglesia. Es más fácil para el derribar a los soldados uno por uno. Tenemos que compartir con su pueblo nuestras luchas y cargas. En la multitud de consejeros esta la sabiduría. Debemos clamar juntos y humillarnos juntos delante de nuestro Dios. Cuando más atribulados estamos, es cuando más tenemos que estar cerca del Pueblo de Dios.(Heb. 10:25, Sal. 22:22, Sal. 89:7)
  5. Debemos saber que servimos a un Dios Todopoderoso.-(vs. 6 y 7).- Josafat conocía a su Dios, sabia de sus hechos poderosos y del pacto hecho con su Pueblo. Conocía las maravillas que el Señor había hecho por Israel. Debemos conocer a quien servimos. Tenemos que estar convencidos de que Él es Todopoderoso y que no hay nada que se le compare. Creamos que "Jehová está en medio de ti, poderoso, Él salvará..." (Sof. 3:17).(Ex. 15:11)(Sal. 18:31) Debemos agradarle con nuestra fe y confianza.-
  6.  

  7. Seguridad de que Dios escucha y salva.-(vs. 9).- "a causa de nuestras tribulaciones clamaremos a Ti, y Tu nos oirás y salvaras". Vemos la confianza depositada por Josafat en la intervención de su Dios. Estaba seguro de que Él escucharía y salvaría. Debemos aprender a vivir y a movernos en esta confianza diaria. "Sabemos Señor, que clamaremos a Ti y Tu nos oirás porque somos tus hijos, tu pueblo, herencia escogida, nación santa. Señor, Tu no nos dejaras solos". (Experiencia Bco. Denario).-
  8. Reconocer nuestros recursos como insuficientes.- (vs. 12).- Tenemos que aprender de Josafat que reconoció que no sabían que hacer. Muchas veces intentamos enfrentar las dificultades con nuestros recursos humanos y capacidades, sin "volver nuestros ojos al Señor". Creemos que podemos solucionar todo nosotros solos y Dios permite que seamos humillados para que entendamos que tenemos que aprender a depender de Él de una vez por todas. Por ahí nos metemos en cada lío por no haber ido al altar del Señor en oración. Hoy tengo que aprender a decir: "Señor, no sé que voy ha hacer. Espero en Ti".-(Sal. 40:1, 130:5-7)
  9.  

  10. Dios siempre tiene Palabra para su pueblo.- (vs. 14-17).- A través de un levita, que servia en el templo Dios trae respuesta y habla. Dios dice: "Clama a mí y yo te responderé" (Jer. 33:3). El no nos va ha hacer faltar palabra suya cuando clamemos, cuando le busquemos, si le buscamos de todo nuestro corazón. Clamemos y tengamos sed de oír su voz. Esperemos delante de Él. Él es el Unico que tiene palabras de vida eterna, ¿a quien otro iremos? Aquí Dios promete pelear por su pueblo y toma en sus manos el control de la batalla. Muestra a su pueblo los movimientos del enemigo y les dice que se queden quietos y vean la salvación del Señor, porque El esta con ellos. Dios quiere que tomemos esta palabra también para nosotros. Él quiere ser glorificado en nuestras vidas, Él quiere pelear por nosotros y que tengamos la seguridad de que cumple lo que promete, Él quiere que aprendamos a disfrutar de lo que es vivir en el hueco de su mano.- (Ex. 14:14, Ap. 17:14)
  11. Debemos aprender a alabar y adorar a nuestro Dios aún en medio de las luchas.-(vs.18-21).- Josafat y todo el pueblo de Dios se postraron y adoraron al Señor, a pesar de las amenazas de ataque de sus enemigos. Esto tiene que enseñarnos a mantener una vida de alabanza y adoración a pesar de las circunstancias difíciles que podamos pasar. No es fácil alabar y adorar en medio de problemas, pero Dios se goza en recibir nuestro sacrificio de alabanza, fruto de labios que confiesan su Nombre.-(Heb. 13:15).-
  12.  

  13. Dios confunde al enemigo cuando alabamos su Nombre.- (vs. 22).- El versículo dice que cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, el Señor puso contra los enemigos sus mismas emboscadas. Tenemos que aprender a prestar atención a lo que cantamos y decimos en nuestra alabanza y adoración. No cantamos por cantar, no hablamos por hablar. Algo pasa en los aires cuando exaltamos y levantamos el Nombre del Señor. Dios confunde a nuestro enemigo cuando le alabamos y aprendemos a descansar en Él en nuestros problemas y luchas.- (Sal. 60:12, 92:9).-
  14. El resultado de ver como Dios nos libra es el gozo que viene de su presencia.-(vs. 27).- El pueblo y Josafat volvieron llenos de gozo y alegría al ver la mano poderosa del Señor obrando. El salmo 16 dice que en su presencia hay plenitud de gozo. Si Dios está en todos lados porque es Omnipresente, su Presencia está en todo lugar y en todo momento, por lo tanto podemos disfrutar del gozo pleno y permanente que Él tiene y quiere darnos. Deléitate en el Señor y El te concederá las peticiones de tu corazón. Si nos detenemos por un momento a meditar en un día de nuestra vida y pedimos al Espíritu Santo discernimiento, veremos todas las batallas que Dios libra por nosotros y como sale vencedor por nosotros. Tenemos que valorar y ser agradecidos de su intervención sobre nuestras vidas. Él quiere ver en nuestras vidas el gozo que sale de un corazón agradecido.-

Conclusión:

Dios es el que pelea por nosotros y va a seguir peleando. Depositemos toda nuestra confianza en su poder y descansemos en su suficiencia. Dejemos que su Palabra obre en nosotros trayendo la fe que nos falta. Él es Grande y Omnipotente y nada ni nadie se le iguala. El Espíritu Santo quiere grabar en nuestros corazones la visión que Dios quiere que tengamos de El. Amén. (Jeremías 29:11-13).-