DEBEMOS SER FIELES

INTRODUCCION: Podríamos comenzar la meditación de hoy preguntándonos: “¿Qué clase de hombres y mujeres busca Dios hoy en día?”. En la Palabra de Dios podemos ver lo que Jesús dijo a sus discípulos en Juan 15:4: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí”. Esta palabra “permanecer” es muy importante. Transmite la idea de perseverancia y continuidad, como así también de estabilidad. Este es un tiempo que demanda del cristiano decisiones trascendentes como así también definiciones importantes respecto a su vida, y podemos decir también que es un tiempo en el cual la luz de los cristianos alumbra con gran esplendor, se nota más, porque las tinieblas son cada vez más oscuras. Debemos meditar en este tiempo más que nunca, acerca de nuestro llamado a seguir al Señor y nuestra conducta. Hoy deseo meditar acerca de nuestra fidelidad al Señor. Para ello veremos un personaje que nunca bajó sus brazos, sino que siguió fiel hasta el último aliento de su vida. Si tuviéramos que dar una definición de fidelidad, podemos decir que es sinónimo de lealtad, permanencia, constancia, perseverancia, fe.

 

TEXTO: JOSUE 14:6-15

 

6Los hijos de Judá fueron a donde estaba Josué en Gilgal, y Caleb hijo de Jefone, el cenezeo, le dijo: «Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, el varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a nosotros dos. 7Yo tenía cuarenta años de edad cuando Moisés, siervo de Jehová, me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra, y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. 8Mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo, pero yo me mantuve fiel a Jehová, mi Dios. 9Entonces Moisés juró diciendo: “Ciertamente la tierra que pisó tu pie será para ti y para tus hijos como herencia perpetua, por cuanto te mantuviste fiel a Jehová, mi Dios”. 10Pues bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová dijo estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto, y ahora tengo ochenta y cinco años de edad. 11Todavía estoy tan fuerte como el día en que Moisés me envió. Cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para combatir, para salir y para entrar. 12Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día. Tú mismo oíste entonces que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Si Jehová está conmigo, los expulsaré, como Jehová ha dicho».

13Josué entonces lo bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón como heredad. 14Por tanto, Hebrón vino a ser heredad de Caleb hijo de Jefone, el cenezeo, hasta hoy, por cuanto se había mantenido fiel a Jehová, Dios de Israel.

 

DESARROLLO: Si a Caleb tuviéramos que ponerle algún adjetivo calificativo, podríamos llamarlo “Caleb, el fiel”. Caleb es un tipo del cristiano que por la fe ocupa, de una manera práctica el puesto que Dios le ha dado, a pesar de todo lo que se le oponga. (Sabe su posición como hijo de Dios, se apoya en lo que Dios ha prometido, y mirando esto, se mantiene fiel).

 

  1. FIEL EN RECORDAR LAS PROMESAS DE DIOS (SU PALABRA) vs. 6.- En este pasaje Caleb recuerda acerca de sus años pasados en los cuales Dios había hablado a su vida, en Cades –Barnea (Num. 14:30). Podemos ver que aunque los años se habían venido sobre Caleb, él no se había olvidado de las promesas de Dios. Se había mantenido expectante de lo que Dios iba a hacer. Además, aunque vemos en Caleb un temperamento muy especial, no deseo detenerme en ello, ya que todos no tenemos el mismo temperamento, sino destacar una cualidad que todos podemos tener y que es su fidelidad, permaneciendo en los caminos del Señor y descansando en Él. Vez tras vez Dios dice a su pueblo que se “acuerde” de su ley  y de sus estatutos para ponerlos por obra. Dios nos ha dado la capacidad de recordar. Dentro de nuestros recuerdos permanecen hechos agradables y no tan agradables, como así también palabras, frases, pensamientos, etc. En la voluntad de Dios está el que recordemos su Palabra (Num. 15:39-40). La palabra incorporada en nuestra mente y corazón nos salva de caer en la tentación. Asimismo, Dios ha provisto a su Espíritu Santo para ayudarnos (Juan 14:26).

 

  1. FIEL EN TRANSMITIR LA VERDAD ACERCA DEL DIOS TODOPODEROSO VS. 7-8.- Aquí dice Caleb que él transmitió lo que había observado en la tierra prometida dando un testimonio fidedigno, con lo que sentía en su corazón y que Dios había puesto: fe. Los demás (menos Josué) habían hablado sembrando incredulidad en el pueblo, haciendo que Dios castigara a Israel (Num. 13:25-14:35). Esto nos enseña que de acuerdo a la vivencia que tenemos con nuestro Padre Celestial, así vamos a hablar de Él: Si tengo la experiencia en mi vida de que Dios es grande y lo he comprobado, voy a hablar declarando su grandeza y poder, pero si tengo una vivencia con Dios de lejanía con la visión de un Dios pequeño, mostrando en mi vida que todavía no le conozco, eso es lo que voy ha declarar. Es importante tener en nuestro corazón la visión del Dios Grande, Fuerte, que hace maravillas para poder hablar de Él exaltándole y engrandeciéndole, fruto de un diario caminar con Él. Pablo decía: “Y glorificaban a Dios en mí”. La Biblia habla de que debemos confesar con nuestra boca su grandeza.
  • “Anunciaré tu nombre a mis hermanos” (Salmos 22:22)
  • “Anunciaré y cantaré alabanzas al Dios de Jacob” (Salmos 75:9)
  • “Meditaré en todas sus obras y hablaré de sus hechos” (Salmos 77:12-15)
  • “Porque grande es Jehová....” (Salmos 96:4-6)

El Espíritu Santo tiene que convencernos a través de las experiencias que vivimos de que Dios es Grande y reina; para Él no hay crisis. Y Caleb aquí puede declarar: “He sido fiel a mi Dios”.

 

  1. FIEL EN ESPERAR SU TIEMPO PARA HEREDAR LO QUE DIOS LE HABIA PROMETIDO. (VS. 9).- Otra cosa que podemos observar en Caleb es que aprendió a esperar. Y vaya que si aprendió: esperó cuarenta y cinco años. Una de las cosas más difíciles para el cristiano es aprender a esperar lo que Dios ha prometido, y si no echemos un vistazo a Abraham y Sara (Génesis 15-16:6). Cuando no sabemos esperar seguro que metemos la pata. La Biblia está llena de exhortaciones para que esperemos en Dios.
  • “Escudo es a todos los que en Él esperan”. (Salmos. 18:30)
  • “Aunque Él me matare, en Él esperaré” (Job 13:15)
  • “Ninguno de cuantos esperan en Ti será confundido” (Salmos 25:3)
  • “Al que espera en Jehová le rodea la misericordia”. (Salmos 32:10)
  • “Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en Ti”. (Salmos 39:7)

Dice la Palabra de Dios en 1ª Corintios 13, “el que tiene amor todo lo espera”. El que ama a Dios aprende a esperarle y no reniega de su fe diciendo: “Me vuelvo al mundo porque Dios no me escucha y ya he esperado bastante. Ya no creo más”. La palabra de Dios para nosotros hoy es de ánimo: “No vuelvas atrás. Sigue siendo fiel”.

  1. FIEL EN SER AGRADECIDO A DIOS POR SU VIDA (VS. 10).- Cuarenta y cinco años, como hemos dicho, habían pasado desde que Dios había prometido a Caleb su herencia, y aquí lo vemos reconociendo que Dios es el que lo había hecho vivir. Él era un agradecido a Dios por la vida. Esto debe hacernos reflexionar y preguntarnos: ¿Agradezco a Dios por el hálito de vida todos los días, o me quejo de la vida? Incluso más: puede ser que nuestra vida misma sea una continua queja. Fíjense si Caleb se hubiera pasado los 45 años quejándose: “Por qué no me morí con los demás en el desierto, antes de tener que esperar y pasar por todo esto”. Dios tiene que cambiarnos. Tenemos que arrepentirnos de nuestras quejas. Tenemos que hablar y pensar de una manera diferente. El mundo está esperando la manifestación de los hijos de Dios y que alguien le diga: “Hay esperanza para tu vida”. Si los cristianos nos quejamos no va ha notarse la diferencia; la sal se ha desvanecido. “Ayúdanos Señor para hablar de una manera diferente”. Los invito hoy a que hagamos un pacto con el Señor para abandonar toda queja.

 

  1. FIEL EN PEDIR A DIOS LO QUE ÉL LE HABIA PROMETIDO (VS. 11-12).- Aquí vemos a Caleb el temperamental, con 85 años a cuesta, pero con expresiones de un joven de 20. “Puedo moverme y pelear igual que entonces”. Dios dice que los que esperan en el Señor, tendrán nuevas fuerzas. Parece que la artrosis no lo había afectado. Que le habrá dicho su mujer: No te hagas el pibe”. Pero Caleb declara que tiene aún fuerzas intactas, y de acuerdo a las expresiones del vs. 10, reconoce que sus fuerzas están en Dios. Indudablemente que no todos tenemos este temperamento, porque no todos somos iguales. Pero lo que quiero destacar es que Caleb pidió lo que Dios le había prometido. Se apoyó en la Palabra que Dios le había dicho y desde allí él comenzó a vivir su vida en torno a ella. La Biblia nos enseña a pedir conforme a su voluntad, conforme a sus promesas. Dios nos trata como individuos y tiene un propósito para cada uno, esto ya lo sabemos, por lo tanto no debemos desanimarnos cuando veo que Dios obra de diferente manera en otro hermano. Dios tiene su plan para cada uno. La vida del cristiano consiste en descubrir ese propósito. Para ello Dios no ha dado todos los elementos necesarios como la oración, los dones, su palabra, el Espíritu Santo, la Iglesia, etc. Dios quiere que trabajemos en nuestras vidas descubriendo cada día un poco más de ese propósito preparado por Dios para cada uno de nosotros. Caleb lo descubrió ¿qué vamos a hacer nosotros?.

 

  1. FIEL EN SEGUIR AL SEÑOR (VS. 13-14).- Y la palabra de Dios termina diciendo: “Así fue como Hebrón llegó a ser de Caleb y de sus descendientes hasta el día de hoy, porque Caleb se mantuvo fiel al Señor”. Dios cumplió lo que le había prometido a Caleb, pero es porque vio en él a un hombre fiel, que nunca se olvidó de su Palabra ni se volvió atrás. Dios le dio una palabra y él se dirigió sin titubear, sin dudar hacia esa palabra.

 

CONCLUSION: La conclusión que sacamos es que tenemos que ser fieles al Señor. Cuando exhalemos el último aire de nuestros pulmones, o Él venga a buscarnos,  deseo que Dios nos encuentre fieles. Que podamos decirle como Caleb: “Señor, te he sido fiel y Tu lo sabes. Permíteme ahora disfrutar de lo que me prometiste mientras caminábamos juntos por la Tierra”.

 

Mateo 25:31 Seamos fieles en lo poco. Sirvamos a Dios y a los hermanos, aunque sea poco lo que podamos hacer.

 

Salmos 138:8 Confiemos en que Dios está llevando adelante su plan y que él cumplirá lo que nos ha prometido.