CUANDO SOMOS FIELES

INTRODUCCIÓN: Todos sabemos que por causa del pecado el sufrimiento y el dolor entraron en este mundo. Muchos le echan la culpa a Dios de todo esto, pero en realidad digamos que el ser humano se lo buscó. Pero Dios en su amor nos ha dejado los recursos necesarios para que podamos pasar por esos momentos fortalecidos por sus palabras y promesas a fin de que podamos continuar siguiéndole fieles. Si tuviéramos que dar una definición de fidelidad a Dios, podemos decir que es sinónimo de lealtad a Él, permanencia en Él, constancia y perseverancia en obedecerle, fe. La fidelidad a Dios, es cumplir y practicar las enseñanzas del Evangelio, ser fiel a Dios, es también no postrarse ante otros dioses falsos, entre los que se cuentan  dioses de carne y huesos, como los ídolos de hoy en día. Hay muchas promesas para aquellos que se mantienen fieles a Dios. Hoy vamos a ver la historia de tres jóvenes que por su fidelidad fueron librados de la muerte.

TEXTO: Daniel 3:1-30.-

DESARRROLLO:   Estos tres jóvenes: Sedrac, Mesac y Abed-nego habían sido llevados cautivos a Babilonia. Pero estando allí, muchos de los servidores del rey Nabucodonosor, acusaron maliciosamente a estos jóvenes porque no se inclinaban ante sus dioses ni ante el rey. Pero ellos se mantuvieron firmes y fieles. Y hoy quisiera sacar algunas enseñanzas de este pasaje y quería preguntar: ¿Qué ocurre cuando somos fieles a Dios?

  1. CUANDO SOMOS FIELES NO CEDEMOS A LA TENTACION (vs. 12).- Dice la palabra que algunos hablaron al rey Nabucodonosor, diciéndole que había tres varones judíos que no lo habían respetado porque no habían adoraban a sus dioses ni a su estatua. Los tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, se habían mantenido firmes en su posición de no arrodillarse ante ningún otro Dios que no fuera el Dios de Israel. Y queridos hermanos: ser fiel es mantenerse firme ante la tentación de fallarle al Señor. La tentación es el impulso de hacer o tomar algo atrayente pero que puede resultar inconveniente. Muchas veces tenemos la oportunidad de demostrarle al Señor nuestra fidelidad pero a la hora en el momento le fallamos y cedemos. Que el Señor nos ayude a mantenernos fieles a pesar de cualquier peligro y sufrimiento.

 

  1. CUANDO SOMOS FIELES TENEMOS FE Y SEGURIDAD ANTE LAS PRUEBAS Y LAS AFLICCIONES (vs. 16-18).- Cuenta el relato que estos varones se animaron a responderle al rey Nabucodonosor que Dios los iba a librar, y que, en el caso de que no fueran salvados del horno, tampoco iban a servir ni adorar a sus dioses. Estos hombres tenían una seguridad asombrosa en su Dios. Y esta es la forma en que tenemos que confiar en nuestro buen Padre Celestial. Aún aunque no nos libre de las situaciones difíciles ni de sufrimiento no podemos darle la espalda al Señor de señores y Rey de reyes. Él gobierna sobre nuestras vidas y debemos saber que siempre quiere lo mejor para nosotros. No desmayemos en nuestra fe; sigamos confiando porque Él sabe lo que hace. Seguro que nos duelen muchas veces sus tratos y lo que Él permite, pero ese dolor y sufrimiento tienen el objetivo de probarnos en nuestra fe y de conocer al Señor.

 

  1. CUANDO SOMOS FIELES DIOS SE ENCARGA DE HACERNOS JUSTICIA Y NOS DEFIENDE (vs. 22).- Pero llegamos a este versículo y podemos ver que el horno daña a los que lo estaban prendiendo y no a los tres jóvenes. Esto nos muestra que cuando nos mantenemos fieles, Dios se encarga de hacernos justicia y de defendernos. Nuestro castillo y defensa es el Señor para siempre. Ninguno que confió en el Señor de corazón salió avergonzado. Muchos se levantan contra los que mantienen su fidelidad al Señor pero ninguno de ellos prevalecerá.

 

  1. CUANDO SOMOS FIELES EL SEÑOR MISMO NOS ACOMPAÑA EN MEDIO DE LAS PRUEBAS (vs. 23-25) (Salmos 91:15).- En estos versículos podemos ver el milagro de que un varón más los acompañaba dentro del horno hirviendo: era el Señor Todopoderoso. Y queridos hermanos cuando estamos transitando por dentro del horno de fuego de la prueba, podemos percibir como el Señor nos acompaña, nos guía y nos consuela. Así dice el Salmo 91:15: “Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré…” El todopoderoso promete estar con nosotros en la angustia. ¿Hoy has venido con alguna angustia en tu corazón? Hoy te dice el Señor que está caminando contigo en medio del horno de fuego de la prueba.

 

  1. CUANDO SOMOS FIELES PODEMOS VER QUE EL MAL NO TIENE PODER SOBRE NUESTRAS VIDAS (vs. 27).- Dice la Palabra que cuando el rey Nabucodonosor y sus siervos que el fuego no había dañado a los jóvenes, el rey los llamó y salieron de en medio del fuego. Y dice el relato que el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aún el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas y ni aún olor de fuego tenían. Cuando leemos esto y vemos la actitud de estos jóvenes deducimos que cuando somos fieles al Señor podemos ver que el mal no tiene poder sobre nuestras vidas. Podemos transitar por dentro del horno de fuego de la prueba pero cuando salgamos el mal no habrá tenido ningún poder sobre nosotros.

 

  1. CUANDO SOMOS FIELES DIOS MANIFIESTA SU PODER A TRAVES DE NOSOTROS Y LOS DEMAS APRENDEN A GLORIFICAR A DIOS (vs. 28-29).- El relato nos dice que Nabucodonosor bendijo al Dios de estos jóvenes y proclamó sus grandes hechos. Y queridos hermanos cuando nosotros nos mantenemos fieles hasta el fin, muchos que están a nuestro alrededor glorificarán al Señor. En Gálatas 1:24 el apóstol Pablo dice: “Y glorificaban a Dios en mí”. Y esta debe ser nuestra meta: Que los demás glorifiquen al Todopoderoso porque lo ven en nuestras vidas.

 

  1. CUANDO SOMOS FIELES DIOS NOS PREMIA CON SUS BENDICIONES (vs. 30).- La Biblia dice que el rey engrandeció a Sedrac, Mesac y Abed-nego. Y queridos hermanos, si nosotros nos mantenemos fieles hasta el fin, Dios nos bendecirá y nos exaltará cuando fuere el momento. Nuestra parte siempre será la de mantenernos fieles a Él y a su Palabra.

CONCLUSION: En su palabra podemos ver ejemplos de fe que son nuestra inspiración para que no flaqueemos en nuestra fidelidad al Señor. Tenemos que mantenernos hasta el fin y veremos su gloria manifestada sobre nuestras vidas. No desmayemos.