SU VIDA POR SUS OVEJAS

INTRODUCCIÓN: Muchas son las veces en que en nuestra vida decaemos y aflojamos en la fe. Y para el Señor que nosotros creamos en Él y que confiemos en su poder y en su amor es muy importante. El escritor a los Hebreos en un momento les dice a los hermanos “no pierdan su confianza que tiene un gran premio, un gran galardón”. A todos nos pasa que las situaciones difíciles, las adversidades, los desencuentros con otras personas, las enfermedades, etc. nos hacen tambalear en la fe. En el Salmo 34:19 dice: “Muchas son las aflicciones del justo. Pero de todas ellas le librará Jehová”. Pero lo cierto es que nosotros nos acordamos de la primera parte de este pasaje: “Muchas son las aflicciones del justo”, y olvidamos la otra parte. El mismo Jesús habla de que en el mundo tendríamos aflicción pero de que confiáramos porque Él había vencido al mundo. Hoy el Señor quiere que levantemos nuestra cabeza y miremos que Él está a nuestro lado, a nuestro alrededor para animarnos, fortalecernos y levantarnos. Nuestra vida aún no se ha terminado. Tenemos que seguir luchando hasta nuestro último aliento la batalla de la fe. Debemos entender y grabarlo en nuestra mente y corazón que tenemos un inmenso valor para el Señor y estamos siempre en sus pensamientos y en su consideración. Por eso tenemos que aprender a no dudar de su amor y a no dudar de su compasión por cada uno de nosotros. Hoy deseaba meditar en un pasaje que nos ayudará a ver la profundidad de su amor hacia nosotros.

TEXTO: Juan 10:7-29

DESARROLLO:

1.- (vs. 7-9) JESÚS ES LA PUERTA QUE NOS LLEVA A NUESTRA MAYOR BENDICIÓN DONDE NUESTRA ALMA ES SATISFECHA.- En este pasaje podemos ver a Jesús hablando a los judíos y aunque lo está haciendo mediante alegorías (una alegoría es una representación en la que las cosas tienen un significado simbólico) lo hace con el fin de que crean en Él como el Mesías. Primeramente Jesús dice aquí que Él es la puerta de las ovejas, es decir, que Él es el paso necesario para que las ovejas ingresen al redil y al lugar de pastos, de buenos pastos. Esto nos muestra que para llegar al lugar de nuestra mayor bendición y alimento debemos pasar por Jesús, es decir, creer que Él es el Hijo de Dios y nuestro Señor y Salvador. La fe en Jesús es ingresar por la puerta. Por eso que nuestra fe no decaiga porque tendrá su recompensa al lado del Señor Jesús. Pero el Señor sigue diciendo en este pasaje que los demás que vinieron antes que Él son ladrones y salteadores, y que las ovejas no los oyeron. Es que sus ovejas saben reconocer su voz y su voluntad, es que sus ovejas saben a quién tienen que obedecer. Jesús es la puerta a nuestra salvación y al lugar donde hay verdadero alimento que sacia nuestra alma. No tenemos que alejarnos de Él, no tenemos que irnos de su presencia, no tenemos que abandonar nuestra fe en Él.

2.- (vs. 10) EL LADRÓN VIENE PARA ROBARNOS Y DESTRUIRNOS. EL SEÑOR PARA DARNOS VIDA.- El Señor sigue diciendo que el ladrón sólo viene a robarnos y a destruirnos. La misión de nuestro enemigo, el diablo, es quitar de nuestro corazón y de nuestra vida la fe en el Hijo de Dios. Si él logra esto, habrá dado un gran paso en su misión de destruir la obra de Dios. Pero es la Palabra de Dios a través de la obra del Espíritu Santo la que nos devuelve esa fe porque la fe viene por el oír la Palabra. Escuchemos con atención lo que Dios tiene para decirnos porque eso es lo que nos devolverá la fe que un día hemos perdido. Si hoy hemos venido de esta manera, incrédulos y sin esperanza, escucha con atención su palabra para que la fe regrese a tu corazón y seas salvo. El Señor está para darnos vida, y vida en abundancia, en cantidad y en calidad. Su vida nos trae esperanza y fortaleza, ánimo y voluntad para seguir adelante. No nos conformemos con quedarnos tristes y abatidos por la situaciones de la vida y los embates del diablo. Hoy tenemos la posibilidad de levantar nuestra mirada y clamar al Dios de los cielos que enviará sobre nosotros su salvación.

3.- (vs. 11-13) EL SEÑOR ES EL VERDADERO PASTOR PORQUE ESTÁ DISPUESTO A DAR SU VIDA POR SUS OVEJAS. ÉL NO LAS ABANDONA. EL QUE ABANDONA A LAS OVEJAS ES EL ASALARIADO, QUE TRABAJA POR UN INTERÉS, POR UN DINERO.- Jesús dice aquí que Él es el buen pastor, y que el buen pastor es el que da su vida por sus ovejas. Pero el que es asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, huye y las abandona. Muchas personas pueden fallarnos, pueden dejarnos solos, pero el buen pastor, Cristo Jesús, nunca nos dejará. Hay muchos que pueden acercarse a nosotros porque tienen algún interés personal o porque desean sacar algún rédito o ganancia de nosotros, pero ellos no son sinceros ni son el verdadero pastor. El verdadero y buen pastor es el que está dispuesto aún a morir por sus ovejas, y así lo hizo el Señor Jesús; Él derramó su sangre por sus ovejas, dejó su vida en la cruz para que todas sus ovejas tuvieran la posibilidad de salvarse y de estar con Él. Aunque tu padre y tu madre te abandonen con todo el Señor te recogerá (Salmos 27:10). Dios no nos abandona. No creamos lo que el enemigo quiere poner en nuestra mente y corazón. El buen pastor su vida da por sus ovejas.

4.- (vs. 14) EL SEÑOR CONOCE A LOS QUE SON SUYOS, A LOS QUE QUIEREN SEGUIRLE, AMARLE Y OBEDECERLE. ESTOS SON SUS OVEJAS. Y SUS OVEJAS TAMBIÉN LE CONOCEN.- Sigue diciendo el Señor que Él conoce a sus ovejas, a los que son suyos y sus ovejas también le conocen. Podemos querer aparentar muchas cosas, pero dice aquí que Él nos conoce. Dios mira el corazón, y no lo externo; Dios mira lo profundo de nuestro ser. Él conoce a los que son suyos y los que son suyos son aquellos que desean seguirle, amarle y obedecerle; desean hacer su voluntad. En esto podemos conocer si somos ovejas del Señor: En que si estamos dispuestos a hacer su voluntad. Pero dice también que sus ovejas le conocen, los que son suyos le conocen y saben que no va a abandonarlos, saben que Él cumplirá su propósito en ellos. Las ovejas que le conocen son las que confían en que siempre tendrán pastos y alimento; son las que saben que están seguras bajo su cuidado y protección. Son las que pueden descansar en el Él. Sus ovejas son las que están bajo su cobertura. No podemos ser ovejas del Señor y querer hacer lo que a Él no le agrada. Pidámosle perdón al Señor si estamos lejos del redil y de su presencia y volvamos a sus brazos.

5.- (vs. 17-18) EL BUEN PASTOR PONE SU VIDA POR LAS OVEJAS POR PROPIA VOLUNTAD, POR AMOR.- Dice en estos pasajes el Señor Jesús que Él pone su vida por su propia cuenta, por su propia voluntad. Y dice que el Padre le ama por esto. Queridos hermanos: nosotros no éramos merecedores de que el Dios del Universo viniera a salvarnos, pero leemos aquí que lo hizo porque Él quiso; en otras palabras, lo hizo por su gran e infinito amor. Esta actitud del Señor de querer venir a morir por propia voluntad, tendría que llevarnos a humillarnos delante de su presencia y a entregarnos a Él con todo nuestro ser, abandonando toda nuestra actitud de orgullo y pecado.

6.- (vs. 26-29) LOS QUE CREEN Y OYEN SU VOZ SON SUS OVEJAS, SON LOS QUE LE SIGUEN Y NADIE PUEDE AREBATARLOS DE LA MANO DEL SEÑOR. ÉL LES DA VIDA ETERNA.- Jesús dice en estos pasajes que Él da vida eterna a sus ovejas, que no perecerán jamás y que nadie las arrebatará de su mano. Lo primero que tenemos que meditar es si nos consideramos sus ovejas, si creemos en Él con todo nuestro corazón. Si es así, debemos saber que estando tomados de la mano del Señor nunca moriremos espiritualmente y tendremos la vida eterna. Pero también debemos saber que nadie podrá arrebatarnos de la mano del Señor Todopoderoso. El lugar más seguro es estar en las manos de nuestro Padre Celestial. Hoy el Señor te ha traído para decirte que si le sigues fiel y crees en su obra en tu vida, nada ni nadie podrán arrebatarte de su mano. Estás en las mejores manos.

CONCLUSIÓN: Cuando meditamos sobre este pasaje podemos preguntarnos: “¿soy oveja del Señor?” Si es así debo confiar y creer en su obra y poder; Él ya dio su vida por mí. Ahora me toca a mí darla para y por Él. Nada me arrebatará de la mano de mi buen pastor y tendré vida eterna. A pesar de las situaciones y momentos difíciles que pase en la vida, siempre tendré la seguridad que nada me separará de su inmenso amor.