SU PROPOSITO ANTES QUE LA MUERTE

INTRODUCCIÓN: Muchos pueden pensar en este tiempo que la vida es algo sin sentido. Pero nosotros los que hemos conocido a Dios debemos movernos en la fe de que cada vida sí tiene sentido porque Dios tiene un propósito para cada uno. En un momento Dios le dice a su pueblo: “Sólo yo sé los planes que tengo para ustedes. Son planes para su bien, y no para su mal, para que tengan un futuro lleno de esperanza.” Jer. 29:11. Pero muchas veces nos olvidamos de las palabras del Señor y tratamos de enfrentar la vida y las situaciones adversas sólo con nuestros esfuerzos humanos. Pero no nos conviene que esto sea así, porque de esta manera nos desgastaremos y en algún momento nuestras fuerzas se acabarán. Tenemos que caminar tomados de la mano del Señor para enfrentar y soportar las pruebas y el sufrimiento. Hoy quisiera que viéramos la vida de alguien que siendo un hombre de Dios, en algún momento de su vida flaqueó, pero el Señor tuvo misericordia y lo levantó.

TEXTO: 1ra. Reyes 19:1-18

DESARROLLO:

Vs. 3-4

* CUANDO ESTAMOS EN MEDIO DE UNA SITUACIÓN DIFÍCIL Y ADVERSA EL MIEDO NOS ASALTA.- Cuenta aquí este pasaje que la reina había amenazado a Elías por haber matado a los profetas de Baal, diciéndole que lo iba a matar. Dice la Palabra que Elías tuvo miedo. Cuando el miedo viene a nuestras vidas nos paraliza así como paralizó a Elías. El miedo es una sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario. En este caso Elías estaba sometido al miedo al saber que la reina lo buscaba para matarlo. Pero lo interesante es que un tiempo antes había testificado acerca del Dios Todopoderoso y Él había hecho milagros a través de su mano, siendo el último aquel en que había matado a los cuatrocientos profetas de Baal, y el fuego del cielo había caído consumiendo el sacrificio. Pero lo vemos aquí totalmente atemorizado por las amenazas de una mujer. Y queridos hermanos, podemos decir con certeza que nosotros no somos mejores que Elías ya que cuando las situaciones difíciles y adversas se abalanzan sobre nosotros, comenzamos a tener miedo, olvidándonos del poder que tiene nuestro Dios y Padre y dudando de que podamos salir adelante. Cuando nos vemos a nosotros mismos en estas situaciones podemos darnos cuenta de nuestra debilidad y flaqueza. Cuando vemos al profeta en esta situación podemos vernos a nosotros mismo.

* DIOS PERMITE LOS DESIERTOS EN NUESTRAS VIDAS.- Pero continúa diciendo el pasaje que anduvo por un día en el desierto. Elías huyó al desierto pero en realidad Dios estaba guiando sus pasos, y era Él el que lo llevaba. Muchas veces el Señor nos lleva a desiertos durante el transcurso de nuestras vidas. En el desierto hay soledad, sequedad y desolación. No importa cuánto tiempo llevemos en el evangelio, si somos nuevos o tenemos muchos años en el Señor, o si somos un hermano que se sienta en la última silla, o si somos pastores, misioneros o líderes. Todos vamos a ser llevados al desierto y a la soledad y desolación porque es allí donde el Señor quiere hablarnos al corazón y quiere comenzar a hacer su obra. En los desiertos de nuestra alma muchas veces nos encontramos aparentemente solos pero el Señor está a nuestro lado aunque haciendo silencio para ver lo profundo de nuestro corazón. Leemos en Deuteronomio 8:2 “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”. En los desiertos de nuestra alma el Señor quiere probarnos y ver si estamos dispuestos a seguirle y servirle con fidelidad.

* EN MEDIO DE ESAS SITUACIONES DIFÍCILES ALGUNA VEZ DECIMOS COMO ELÍAS, QUE QUEREMOS MORIRNOS.- La Biblia dice que llegó un momento en que el profeta le ruega al Señor que le quite la vida. Elías quería morirse. Y díganme si en nuestras vidas no hemos tenido situaciones en las cuales hemos deseado, y aún le hemos pedido al Señor como el profeta, que nos lleve y nos saque de esta tierra. Pero tenemos que saber que Dios no nos va a dejar en ese estado. Él es tan amoroso que cuando le roguemos morir nos dará más vida porque es dador de vida. Si Él deja que lleguemos al límite de nuestras fuerzas será para darnos las suyas. Podemos dejar nuestras quejas y nuestro deseo de morir a sus pies y lo único que veremos será su amor, su misericordia y sus brazos para sostenernos y levantarnos. Tenemos que desechar de nuestras mentes todo pensamiento que quiera llevarnos a destruirnos o a abandonar la lucha. Hoy por el Espíritu Santo Dios está aquí para ayudarnos.

Vs. 5

* LA TRISTEZA NOS DESGASTA Y NOS AGOTA.- El relato continúa diciendo que Elías se quedó dormido. Es que la tristeza y la congoja nos desgastan y nos agotan, nos quitan nuestras fuerzas físicas y anímicas. Cuando estamos deprimidos llegamos a la conclusión (consciente o inconscientemente) de que lo mejor es dormir, porque al menos no tendremos que pensar. Pero cuando nos acostamos nuestro cerebro no se apaga, y nos quedamos allí por horas pensando. Pasamos doce horas en cama pero solo tenemos unas pocas horas de buen sueño, y cuando comenzamos otra vez, todo lo que queremos hacer es dormir más.

* CUANDO YA NO DAMOS MÁS, ES EL MOMENTO EN QUE DIOS LLEGA, Y NOS LLAMA A LEVANTARNOS.- Pero dice el relato que un ángel del Señor se acercó a él para despertarlo y le dijo: “Levántate y come”. Podemos ver aquí que el Señor siempre llega en el momento justo y cuando ya no damos más. Hoy el Señor nos habla a nosotros para que nos levantemos y nos alimentemos. Y Dios hace esto porque tiene planes y propósitos para nosotros.

Vs. 6

* DIOS SIEMPRE LLEGA PARA ANIMARNOS Y NOS ALIMENTA PARA VIVIFICARNOS.- Dice el pasaje que Elías miró y vio el alimento y el agua y comió y bebió y se volvió a dormir. Dios quiere animarnos y vivificarnos. En Isaías 57:15 leemos: “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados”. Esto es algo tremendo porque Dios nos dice que aparte de habitar en la altura y la santidad, también habita con el quebrantado de corazón y con los humildes para hacerlos vivir, para vivificarlos. Una de las cosas que nos vivifica es su palabra, que es nuestro bendito alimento. Lo otro que nos vivifica es su Espíritu Santo. Así dice Romanos 8:11: “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”. Y es en su casa donde somos alimentados para levantarnos y seguir adelante.

Vs. 7

* CUANDO EL SEÑOR TIENE UN PROPÓSITO CON NOSOTROS, NO TOMA EN CUENTA NUESTRAS PALABRAS DE QUERER MORIRNOS, SINO QUE SIGUE ADELANTE ALENTÁNDONOS.- La Biblia dice que el ángel lo tocó nuevamente y le volvió a decir que se levantara y se alimentara porque le quedaba todavía un largo viaje. Cuando leemos este pasaje podemos ver que el Señor ante el deseo de Elías de querer morirse, lo llama a levantarse y a comer porque todavía le quedaba un largo camino. Aquí podemos ver que cuando el Señor tiene un propósito con nosotros, sigue adelante alimentándonos y dándonos vida en vez de la muerte que nosotros deseábamos; y en la expresión “todavía te queda un largo viaje” Dios nos enseña que todavía tenemos mucho que hacer en esta tierra para su gloria. Por eso nos vivifica y nos alienta; porque todavía no es nuestro tiempo de abandonar esta vida. Y hoy si has venido con ganas de morirte quiero decirte que el Señor te dice: “Todavía te queda un largo camino” “No es el tiempo de que vengas a mi presencia” “Tienes un propósito que cumplir”.

Vs. 8

* LO PRIMERO QUE DIOS HACE LUEGO DE ALIMENTARNOS ES LLEVARNOS HASTA SU MISMA PRESENCIA PARA COMPLETAR SU OBRA EN NOSOTROS. El relato dice que la comida y la bebida le dieron fuerzas a Elías y caminó por cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios. Aquí Horeb simboliza la misma presencia del Señor. Y queridos hermanos lo primero que Dios hace luego de alimentarnos es llevarnos hasta su hermosa presencia para completar su obra en nosotros. Salmos 138:8. El Señor cumplirá su propósito en tu vida y en la mía. Es en su presencia donde somos transformados y cambiados en nuevas personas. Vayamos a Horeb, a su presencia para ser tocados por Dios y cumplir su propósito.

CONCLUSION: Muchas veces por las situaciones difíciles que nos agobian tenemos deseos de morirnos, pero hoy el Señor nos dice que nuestra vida es de Él y hasta que no cumplamos su propósito en esta tierra, no vamos a irnos de ella.