EL DIOS QUE TE HACE BIEN

"Jehová guarda a los sencillos; estaba yo postrado, y me salvó. Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque Jehová te ha hecho bien". Salmos 116:6-7.-
La sencillez es lo contrario a doblez, complicaciones, trucos. La sencillez implica transparencia, espontaneidad; es apertura del corazón; es dejar entrar a Dios en nuestra alma. El que es sencillo está presto a perdonar. La sencillez implica liberar nuestro corazón de todo odio, venganza y deseo de mal hacia mi prójimo. Dice el salmista que el Señor guarda a los sencillos y lo que se desprende de esta frase es porque se agrada de ellos; los siente como pertenencia de Él. Tenemos que buscar esa sencillez con todo nuestro corazón. Luego habla de su experiencia y dice: "estaba yo postrado". Una persona postrada es una persona que ha perdido las fuerzas y el ánimo. Muchas veces nos encontramos en medio de situaciones que nos agotan y nos desaniman; parece que todo nos sale mal y el día es gris. Pero dice el escritor que Dios lo salvó. Y si miramos hacia atrás encontraremos muchas escenas de nuestra vida donde hemos sido salvados y guardados por el Padre Celestial. Cuando parecía que todo se terminaba fuimos rescatados por su poderosa y amorosa mano. Y luego dice el escritor a su alma que vuelva al reposo y a la paz que el Señor ha provisto para bien. El descanso para nuestra alma abatida, sin fuerzas, aún con heridas está en la presencia de nuestro Salvador y Señor. Es nuestro refugio y donde estamos seguros. La vida muchas veces se nos presenta con muchas adversidades y es cuando tenemos que buscar nuestro reposo. No olvidemos donde está nuestro bien, nuestro descanso, nuestro renuevo, nuestra fortaleza: es en el Altísimo Dios y Padre bueno. Hoy vuelve a su reposo, a sus brazos porque es el bien más preciado para tu vida. Un abrazo.